Mi Experiencia en un Carro-e-Concho

20071107194227-cow.png
No hay complicación más MARDITA que andar apié (y que levante la mano el que me entienda) (mejor dicho, dejen su comentario los que entiendan)... Si!!esa vaina killa! Enferma! Da dolor de cabeza, desesperación, ansiedad, depresión y hasta mareos (más si se te monta un descuidao pegaíto a tí)... Con todo el debido respeto, el que anda apié es un perro! Díganmelo a mi!

No hay un sujeto, en la bolita del mismísimo mundo, que pase más trabajo que el que anda apié en mi país... (léase y entiéndase, República Dominicana)... Aquí cuando no es que te encuentras con un jijo-e-sumar.... que anda todo despatillado en el carro (oséase, abierto como un maco), es que te encuentras con una señora que lleva un fundón lleno de pollo “descocotao” (oséase, que no tiene cocote, caco, cabeza) en una funda pichá. Y no es relajando! Las cosas que se ven en un “carro-e-concho tienen una variante asombrosa.


Es medio día y necesito salir. Como la distancia que voy a recorrer no es lejana, y no voy estaba por pagarle $120 pesos a un taxi, me dispongo a esperar un viejo conchito de la M, justamente al lado del Hotel Gran Almirante de Santiago. Como eran alrededor de la 1 p.m., es lógico que estar en el “Tetero-el-sol” mientras espero, sería demasiada tortura para cualquier tipo de piel... así que hago uso de la lógica, y me arrimo a la “matica” que hay en la esquina, perteneciente a la acera del Politécnico Femenino...

Ahí, con toda la paciencia que me caracteriza, me dedico calmísticamente a esperar un conchito con la siguiente característica: Que venga vacío alante! No sé porqué, pero a las mujeres nos tildan de comparonas, pero entiendannos, si te montas alante, no hay que dar tanto SHOW... (que si te desmontas, que si te guindas, que si me quedo, que si te quedas) UFFF!

Carros van y carros vienen, y yo tratando de pescar al “elejido”... hasta que se me dió el plan!!! Me monto en mi aparato y procedo como toda buena dominicana, a dar mi educado saludo... BUENAS TARDES... a lo que dos pasajeros del asiento trasero contestan con más miedo que vergüenza, mientras el chofer se queda con la cara como un “gruñe”... rezando no se que vaina entre dientes.

Yo, (que no voy hacer un drama porque el conductor designado me conteste) le paso $100 pesos para que se cobre el servicio... Ni bien le paso los cien pesos, le escucho decir...

    
 - Mierda! Pero será er diablo que anda hoy suerto! ¿Uté no tiene má menudo? –dice mientra me mira, pasa un cambio y se acoteja la gorra-.
     - No señor, lamentablemente no.
contesto media sorprendida-.
     - ¡Eta mardíta vaina yo la buá dejá! Yo no sé que vaina é...
trató de terminar la frase cuando derrepente una voz en la parte trasera le dice grita “EN LA EQUINA CHOFE”.

Mientras hace su parada y como ya es costumbre, el chofer manda a parar a otro carro de concho para que le cambie la papeleta de $100, sin importarle un carajo el tapón causado en la misma Estrella Sadhalá. Seguimos la ruta, ya frente Kentucky, y con el semáfaro en verde, se detiene a recoger su siguiente pasajera... quien con toda la calma del planeta, lo piensa... camina... desfila.. abre la puerta... se monta... y PLUM... le ajusta tremendo estrallón a la puerta.... Para cuando la famosa pasajera ya se ha montado... el semáforo ha cambiado a rojo.

Yo de reojito, medio miro al chofer... que está verde-azul-metilenozo, hirviendo del pike, maldiciendo entre dientes. Al pobre, la paciencia le reventó cuando la nueva pasajera le paga..... con un billete de $100 PESOS.

     - Pero que me lleve er diablo! Coñazo!!! E un plan?!
En el concho nadie se atreve a decir nada. Todo es silencio. Miro el semáforo..
45...44... 43... 42... 41.. (por favor Diosito, que retrocedan rápido los numeritos)

     - Es asariaíto que yo toi! E Salao! Yo debí quedarme en mi mardita casa! Coño! Eh má! Yo no debí haber nacío!!!
28... 27... 26... 25... Ya falta poco, aguanta!...

El vehículo continúa en silencio. Y yo estoy que ni respiro, no por miedo, sino porque estaba apunto de estrallar a risotadas por el pobre sujeto. Pero me aguanté.

Mi unico refugio eran aquellos números... 8... 7... 6... 5... vamos.. ya casi!

    - Yo debiera tirarme del puente! Uno con lío, enfermo, la mujer pegandome cuerno!! Y eto mardíto pasajero acabándole la fuñía vida a uno! Será coño morirme!
Verde... Por Fín..

Cruzamos la calle. Un pasajero hace señas. Nos detendremos. Yo le ruego a Dios, que no sean $100 pesos. El carro se detiene.
Siento la puerta abrirse. Continúo pidiéndole al cielo que al menos sean $20. Ruidos. La puerta se cierra. Respondo buenas tardes. Abro los ojos, cuando escucho la palabra “MIRE CHOFE”.

Eureka.
Eran $20... No mas drama. No mas quejas... Al fín.. Volteo mi rostro para celebrar con el pasajero que me queda al lado derecho. El me mira, sonrie en silencio. Yo le devuelvo la mirada. Paz.

Han escuchado decir, que la paz es pasajera...Créanlo...
En franciones de segundos, siento que algo me cae en la pierna.. mientras reviso y miro incrédula un chorrito, de color verdozo casi marrón que ensucia la pierna izquierda de mis jeans,, pestañeo y reajusto la visión. Luego huelo. Aspiro. Mierda.

¿Mierda? No... esto debe ser una broma... Levanto mi rostro para ver al chofer... Si! Mierda! Veo al chofer.. Si Mierda!! Y de vaca!! Mierda por todos los lados!... en el volante... en sus pantalones... en su camisa... (ya me va dando risa)... hasta que le veo la cara al pobre hombre... YA NO AGUANTO LA RISA!

     - La mismísima mieeerda! Coñooooooo! –fueron las únicas palabras que mencionó el chofer.
Y ya no pude ponerle más asunto a lo que decía. La risa no me dejaba. La lógica me llegó en cuanto más adelante, ví que recién transitaba por nuestro lado un camión repleto de vacas. Todo encajó perfectamente.

Nunca en mi vida, y me refiero A NUNCA, NUNCA, había visto una mascarilla de heces fecales tan bien aplicada... (claro, solo en el lado izquierdo de la cara)...

Miro a los pasajeros de atrás, y me doy cuenta que le cayeron unas “ligeras rafaguitas de mierda” nada de preocuparse... Pero el toyo grande lo tenia el sujeto encima...MAS RISAS..

No puedo controlarme. Limpio mi pantalón con un par de servilletas. Cruzamos la Juan Pablo Duarte. El chofer se detiene lanilla en mano, para limpiarse su toyazo. Ja Ja Ja...  no hay nada que sequé más rápido que la mierda.

El chofer me mira. No dice nada. Se desmonta, y con el viejo galoncito de agua que acompaña a cada miembro del sindicato choferil de la ruta m, humildemente se va a una esquina, se lava la cara. Intento controlarme. Pero no puedo. El recién cagado regresa al carro, lo enciende. Acelera.

     
- Dios, no me dejes reir –digo para mis adentros – te lo suplico...
Pero Dios no estaba poniéndome mucho asunto...Me rio.

Frente a la farmacia Darys, Antes del Dominico, el chofer me mira...
    
 - Usted se queda...
     - No chofer, no he pedido parada..
. –contesté mientras analizaba sus palabras, para entonces darme cuenta de que no fue una pregunta lo que me hizo...
     - No. Usted se queda!!!

Quise dejar de reirme... pero no pude. Muy obedientemente me “apié” del carro. El continuó su camino. Yo seguí muerta-e-risa.

No creo que en algun momento de su vida, ese chofer de la ruta M pueda leer este Blog, pero si alguien sabe de él, díganle que me perdone.. nunca me había reido tanto...

A todos los choferes de cualquier ruta... Cuídense de las vacas...







07/11/2007 18:43

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.com
Autor: Omar

Me encantó tu narración, sin duda es un reflejo de lo que tiene que pasar una persona que no tiene vehículo en nuestro país.

Fecha: 09/11/2007 19:23.


Añadir un comentario

*

*
No será mostrado.


*

* Datos requeridos.


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras contra la leucemia y el Iniciador Zaragoza (networking entre emprendedores).