Mi Tierra!

Nací en un país en el mundo, colocado en el mismo trayecto del sol! (que me excuse el difunto Pedro Mir por copiarle)... Oriundo no sé de dónde, no sé porqué y no sé hasta cuándo! Colocado en un inverosímil archipiélago de azúcar (bueno ya casi no queda mucha) y de alcohol (eso sí que queda por barriles)... Un país donde puede faltar la energía eléctrica, pero no falta el romo... un país lleno de gente acogedora, de playas hermosas... un país donde se dió cuna el tigueraje (todo a costa de que Colón con su mala fé quiso venir a vernos cara de pendejos a todos, por allá por el 1492, con el asunto del descubrimiento).
Nací en un país en el mundo, sencillamente increíble, donde todos los días puedes ser sorprendido por algo que de seguro te va a dejar con la bocota abierta, un país que tiene su sabrosura, su merenguito (ripiao o sin ripiar) y su bachatica... El mismo país que le dió vida al mangú, al yaniqueque, a la habichuela con dulces, el sancocho, y la muy afamada PRESIDENTE (La mejor cerveza, el verdadero sabor)...
Sí, te hablo de mi querida Quisqueya, mi República Dominicana... Tierra de Juan Luis Guerra, de Sammy Sosa, de Oscar de la Renta, de Michael Camilio, Pedro Martínez, del Cuco (Toño Rosario), Félix Sanchez, La Vieja Fefa, Bocaepiano, Cucharimba y muchos más... Aquí nací yo! En este pedacito de tierra donde en un principio (estoy segura) Dios tenía sus oficinas principales, claro está que tuvo que trasladarse a algun otro lugar, por causa de la partía de tigueres que se han sublevado desde aquel entonces. No se los voy a negar, es un país que tiene sus fallitas (tectónicas o no), pero, osea ¿cual no?... no te diré que las cosas aquí marchan bien, pero que ondas?!!? Que bruto!!!, tampoco te diré que nos está llevando el diablo, (aunque casi casi!)
Uff! estoy aquí, dominicana al fin, con mi bandera en mano, dispuesta a contarte acerca del país que me acogió en su seno desde el mismito día en que nací, un país al cual le debo el colorcito de mi piel, mi español con palabras no registradas por la Real Academia y una cédula (medio feosa) que cargo en mi cartera para recordarme de los fatales que de la Junta Central Electoral nunca toman una mardita foto bien!
A todos los dominicanos que visitan este blog, ustedes ya saben de lo hablo, a los que no han pasado por aquí aun, si no tienen intenciones de venir a conocer la isla de la que les hablo... Al menos, pónganse a leer...