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Resumen
- 07/11/2007 18:43 - Mi Experiencia en un Carro-e-Concho
- 09/11/2007 19:42 - Mi Tía y Sus Fobias!
07/11/2007
Mi Experiencia en un Carro-e-Concho

No hay complicación más MARDITA que andar apié (y que levante la mano el que me entienda) (mejor dicho, dejen su comentario los que entiendan)... Si!!esa vaina killa! Enferma! Da dolor de cabeza, desesperación, ansiedad, depresión y hasta mareos (más si se te monta un descuidao pegaíto a tí)... Con todo el debido respeto, el que anda apié es un perro! Díganmelo a mi!
No hay un sujeto, en la bolita del mismísimo mundo, que pase más trabajo que el que anda apié en mi país... (léase y entiéndase, República Dominicana)... Aquí cuando no es que te encuentras con un jijo-e-sumar.... que anda todo despatillado en el carro (oséase, abierto como un maco), es que te encuentras con una señora que lleva un fundón lleno de pollo “descocotao” (oséase, que no tiene cocote, caco, cabeza) en una funda pichá. Y no es relajando! Las cosas que se ven en un “carro-e-concho tienen una variante asombrosa.
Es medio día y necesito salir. Como la distancia que voy a recorrer no es lejana, y no voy estaba por pagarle $120 pesos a un taxi, me dispongo a esperar un viejo conchito de la M, justamente al lado del Hotel Gran Almirante de Santiago. Como eran alrededor de la 1 p.m., es lógico que estar en el “Tetero-el-sol” mientras espero, sería demasiada tortura para cualquier tipo de piel... así que hago uso de la lógica, y me arrimo a la “matica” que hay en la esquina, perteneciente a la acera del Politécnico Femenino...
Ahí, con toda la paciencia que me caracteriza, me dedico calmísticamente a esperar un conchito con la siguiente característica: Que venga vacío alante! No sé porqué, pero a las mujeres nos tildan de comparonas, pero entiendannos, si te montas alante, no hay que dar tanto SHOW... (que si te desmontas, que si te guindas, que si me quedo, que si te quedas) UFFF!
Carros van y carros vienen, y yo tratando de pescar al “elejido”... hasta que se me dió el plan!!! Me monto en mi aparato y procedo como toda buena dominicana, a dar mi educado saludo... BUENAS TARDES... a lo que dos pasajeros del asiento trasero contestan con más miedo que vergüenza, mientras el chofer se queda con la cara como un “gruñe”... rezando no se que vaina entre dientes.
Yo, (que no voy hacer un drama porque el conductor designado me conteste) le paso $100 pesos para que se cobre el servicio... Ni bien le paso los cien pesos, le escucho decir...
- Mierda! Pero será er diablo que anda hoy suerto! ¿Uté no tiene má menudo? –dice mientra me mira, pasa un cambio y se acoteja la gorra-.
- No señor, lamentablemente no. –contesto media sorprendida-.
- ¡Eta mardíta vaina yo la buá dejá! Yo no sé que vaina é... trató de terminar la frase cuando derrepente una voz en la parte trasera le dice grita “EN LA EQUINA CHOFE”.
Mientras hace su parada y como ya es costumbre, el chofer manda a parar a otro carro de concho para que le cambie la papeleta de $100, sin importarle un carajo el tapón causado en la misma Estrella Sadhalá. Seguimos la ruta, ya frente Kentucky, y con el semáfaro en verde, se detiene a recoger su siguiente pasajera... quien con toda la calma del planeta, lo piensa... camina... desfila.. abre la puerta... se monta... y PLUM... le ajusta tremendo estrallón a la puerta.... Para cuando la famosa pasajera ya se ha montado... el semáforo ha cambiado a rojo.
Yo de reojito, medio miro al chofer... que está verde-azul-metilenozo, hirviendo del pike, maldiciendo entre dientes. Al pobre, la paciencia le reventó cuando la nueva pasajera le paga..... con un billete de $100 PESOS.
- Pero que me lleve er diablo! Coñazo!!! E un plan?!
En el concho nadie se atreve a decir nada. Todo es silencio. Miro el semáforo..
45...44... 43... 42... 41.. (por favor Diosito, que retrocedan rápido los numeritos)
- Es asariaíto que yo toi! E Salao! Yo debí quedarme en mi mardita casa! Coño! Eh má! Yo no debí haber nacío!!!
28... 27... 26... 25... Ya falta poco, aguanta!...
El vehículo continúa en silencio. Y yo estoy que ni respiro, no por miedo, sino porque estaba apunto de estrallar a risotadas por el pobre sujeto. Pero me aguanté.
Mi unico refugio eran aquellos números... 8... 7... 6... 5... vamos.. ya casi!
- Yo debiera tirarme del puente! Uno con lío, enfermo, la mujer pegandome cuerno!! Y eto mardíto pasajero acabándole la fuñía vida a uno! Será coño morirme!
Verde... Por Fín..
Cruzamos la calle. Un pasajero hace señas. Nos detendremos. Yo le ruego a Dios, que no sean $100 pesos. El carro se detiene.
Siento la puerta abrirse. Continúo pidiéndole al cielo que al menos sean $20. Ruidos. La puerta se cierra. Respondo buenas tardes. Abro los ojos, cuando escucho la palabra “MIRE CHOFE”.
Eureka.
Eran $20... No mas drama. No mas quejas... Al fín.. Volteo mi rostro para celebrar con el pasajero que me queda al lado derecho. El me mira, sonrie en silencio. Yo le devuelvo la mirada. Paz.
Han escuchado decir, que la paz es pasajera...Créanlo...
En franciones de segundos, siento que algo me cae en la pierna.. mientras reviso y miro incrédula un chorrito, de color verdozo casi marrón que ensucia la pierna izquierda de mis jeans,, pestañeo y reajusto la visión. Luego huelo. Aspiro. Mierda.
¿Mierda? No... esto debe ser una broma... Levanto mi rostro para ver al chofer... Si! Mierda! Veo al chofer.. Si Mierda!! Y de vaca!! Mierda por todos los lados!... en el volante... en sus pantalones... en su camisa... (ya me va dando risa)... hasta que le veo la cara al pobre hombre... YA NO AGUANTO LA RISA!
- La mismísima mieeerda! Coñooooooo! –fueron las únicas palabras que mencionó el chofer.
Y ya no pude ponerle más asunto a lo que decía. La risa no me dejaba. La lógica me llegó en cuanto más adelante, ví que recién transitaba por nuestro lado un camión repleto de vacas. Todo encajó perfectamente.
Nunca en mi vida, y me refiero A NUNCA, NUNCA, había visto una mascarilla de heces fecales tan bien aplicada... (claro, solo en el lado izquierdo de la cara)...
Miro a los pasajeros de atrás, y me doy cuenta que le cayeron unas “ligeras rafaguitas de mierda” nada de preocuparse... Pero el toyo grande lo tenia el sujeto encima...MAS RISAS..
No puedo controlarme. Limpio mi pantalón con un par de servilletas. Cruzamos la Juan Pablo Duarte. El chofer se detiene lanilla en mano, para limpiarse su toyazo. Ja Ja Ja... no hay nada que sequé más rápido que la mierda.
El chofer me mira. No dice nada. Se desmonta, y con el viejo galoncito de agua que acompaña a cada miembro del sindicato choferil de la ruta m, humildemente se va a una esquina, se lava la cara. Intento controlarme. Pero no puedo. El recién cagado regresa al carro, lo enciende. Acelera.
- Dios, no me dejes reir –digo para mis adentros – te lo suplico...
Pero Dios no estaba poniéndome mucho asunto...Me rio.
Frente a la farmacia Darys, Antes del Dominico, el chofer me mira...
- Usted se queda...
- No chofer, no he pedido parada... –contesté mientras analizaba sus palabras, para entonces darme cuenta de que no fue una pregunta lo que me hizo...
- No. Usted se queda!!!
Quise dejar de reirme... pero no pude. Muy obedientemente me “apié” del carro. El continuó su camino. Yo seguí muerta-e-risa.
No creo que en algun momento de su vida, ese chofer de la ruta M pueda leer este Blog, pero si alguien sabe de él, díganle que me perdone.. nunca me había reido tanto...
A todos los choferes de cualquier ruta... Cuídense de las vacas...
No hay un sujeto, en la bolita del mismísimo mundo, que pase más trabajo que el que anda apié en mi país... (léase y entiéndase, República Dominicana)... Aquí cuando no es que te encuentras con un jijo-e-sumar.... que anda todo despatillado en el carro (oséase, abierto como un maco), es que te encuentras con una señora que lleva un fundón lleno de pollo “descocotao” (oséase, que no tiene cocote, caco, cabeza) en una funda pichá. Y no es relajando! Las cosas que se ven en un “carro-e-concho tienen una variante asombrosa.
Es medio día y necesito salir. Como la distancia que voy a recorrer no es lejana, y no voy estaba por pagarle $120 pesos a un taxi, me dispongo a esperar un viejo conchito de la M, justamente al lado del Hotel Gran Almirante de Santiago. Como eran alrededor de la 1 p.m., es lógico que estar en el “Tetero-el-sol” mientras espero, sería demasiada tortura para cualquier tipo de piel... así que hago uso de la lógica, y me arrimo a la “matica” que hay en la esquina, perteneciente a la acera del Politécnico Femenino...
Ahí, con toda la paciencia que me caracteriza, me dedico calmísticamente a esperar un conchito con la siguiente característica: Que venga vacío alante! No sé porqué, pero a las mujeres nos tildan de comparonas, pero entiendannos, si te montas alante, no hay que dar tanto SHOW... (que si te desmontas, que si te guindas, que si me quedo, que si te quedas) UFFF!
Carros van y carros vienen, y yo tratando de pescar al “elejido”... hasta que se me dió el plan!!! Me monto en mi aparato y procedo como toda buena dominicana, a dar mi educado saludo... BUENAS TARDES... a lo que dos pasajeros del asiento trasero contestan con más miedo que vergüenza, mientras el chofer se queda con la cara como un “gruñe”... rezando no se que vaina entre dientes.
Yo, (que no voy hacer un drama porque el conductor designado me conteste) le paso $100 pesos para que se cobre el servicio... Ni bien le paso los cien pesos, le escucho decir...
- Mierda! Pero será er diablo que anda hoy suerto! ¿Uté no tiene má menudo? –dice mientra me mira, pasa un cambio y se acoteja la gorra-.
- No señor, lamentablemente no. –contesto media sorprendida-.
- ¡Eta mardíta vaina yo la buá dejá! Yo no sé que vaina é... trató de terminar la frase cuando derrepente una voz en la parte trasera le dice grita “EN LA EQUINA CHOFE”.
Mientras hace su parada y como ya es costumbre, el chofer manda a parar a otro carro de concho para que le cambie la papeleta de $100, sin importarle un carajo el tapón causado en la misma Estrella Sadhalá. Seguimos la ruta, ya frente Kentucky, y con el semáfaro en verde, se detiene a recoger su siguiente pasajera... quien con toda la calma del planeta, lo piensa... camina... desfila.. abre la puerta... se monta... y PLUM... le ajusta tremendo estrallón a la puerta.... Para cuando la famosa pasajera ya se ha montado... el semáforo ha cambiado a rojo.
Yo de reojito, medio miro al chofer... que está verde-azul-metilenozo, hirviendo del pike, maldiciendo entre dientes. Al pobre, la paciencia le reventó cuando la nueva pasajera le paga..... con un billete de $100 PESOS.
- Pero que me lleve er diablo! Coñazo!!! E un plan?!
En el concho nadie se atreve a decir nada. Todo es silencio. Miro el semáforo..
45...44... 43... 42... 41.. (por favor Diosito, que retrocedan rápido los numeritos)
- Es asariaíto que yo toi! E Salao! Yo debí quedarme en mi mardita casa! Coño! Eh má! Yo no debí haber nacío!!!
28... 27... 26... 25... Ya falta poco, aguanta!...
El vehículo continúa en silencio. Y yo estoy que ni respiro, no por miedo, sino porque estaba apunto de estrallar a risotadas por el pobre sujeto. Pero me aguanté.
Mi unico refugio eran aquellos números... 8... 7... 6... 5... vamos.. ya casi!
- Yo debiera tirarme del puente! Uno con lío, enfermo, la mujer pegandome cuerno!! Y eto mardíto pasajero acabándole la fuñía vida a uno! Será coño morirme!
Verde... Por Fín..
Cruzamos la calle. Un pasajero hace señas. Nos detendremos. Yo le ruego a Dios, que no sean $100 pesos. El carro se detiene.
Siento la puerta abrirse. Continúo pidiéndole al cielo que al menos sean $20. Ruidos. La puerta se cierra. Respondo buenas tardes. Abro los ojos, cuando escucho la palabra “MIRE CHOFE”.
Eureka.
Eran $20... No mas drama. No mas quejas... Al fín.. Volteo mi rostro para celebrar con el pasajero que me queda al lado derecho. El me mira, sonrie en silencio. Yo le devuelvo la mirada. Paz.
Han escuchado decir, que la paz es pasajera...Créanlo...
En franciones de segundos, siento que algo me cae en la pierna.. mientras reviso y miro incrédula un chorrito, de color verdozo casi marrón que ensucia la pierna izquierda de mis jeans,, pestañeo y reajusto la visión. Luego huelo. Aspiro. Mierda.
¿Mierda? No... esto debe ser una broma... Levanto mi rostro para ver al chofer... Si! Mierda! Veo al chofer.. Si Mierda!! Y de vaca!! Mierda por todos los lados!... en el volante... en sus pantalones... en su camisa... (ya me va dando risa)... hasta que le veo la cara al pobre hombre... YA NO AGUANTO LA RISA!
- La mismísima mieeerda! Coñooooooo! –fueron las únicas palabras que mencionó el chofer.
Y ya no pude ponerle más asunto a lo que decía. La risa no me dejaba. La lógica me llegó en cuanto más adelante, ví que recién transitaba por nuestro lado un camión repleto de vacas. Todo encajó perfectamente.
Nunca en mi vida, y me refiero A NUNCA, NUNCA, había visto una mascarilla de heces fecales tan bien aplicada... (claro, solo en el lado izquierdo de la cara)...
Miro a los pasajeros de atrás, y me doy cuenta que le cayeron unas “ligeras rafaguitas de mierda” nada de preocuparse... Pero el toyo grande lo tenia el sujeto encima...MAS RISAS..
No puedo controlarme. Limpio mi pantalón con un par de servilletas. Cruzamos la Juan Pablo Duarte. El chofer se detiene lanilla en mano, para limpiarse su toyazo. Ja Ja Ja... no hay nada que sequé más rápido que la mierda.
El chofer me mira. No dice nada. Se desmonta, y con el viejo galoncito de agua que acompaña a cada miembro del sindicato choferil de la ruta m, humildemente se va a una esquina, se lava la cara. Intento controlarme. Pero no puedo. El recién cagado regresa al carro, lo enciende. Acelera.
- Dios, no me dejes reir –digo para mis adentros – te lo suplico...
Pero Dios no estaba poniéndome mucho asunto...Me rio.
Frente a la farmacia Darys, Antes del Dominico, el chofer me mira...
- Usted se queda...
- No chofer, no he pedido parada... –contesté mientras analizaba sus palabras, para entonces darme cuenta de que no fue una pregunta lo que me hizo...
- No. Usted se queda!!!
Quise dejar de reirme... pero no pude. Muy obedientemente me “apié” del carro. El continuó su camino. Yo seguí muerta-e-risa.
No creo que en algun momento de su vida, ese chofer de la ruta M pueda leer este Blog, pero si alguien sabe de él, díganle que me perdone.. nunca me había reido tanto...
A todos los choferes de cualquier ruta... Cuídense de las vacas...
07/11/2007 18:43 Autor: confucia. Hay 1 comentario.
09/11/2007
Mi Tía y Sus Fobias!

Tengo una tía super fina.
Es una de esas damas que nacieron para ser elegantes, chic & cara... Es más, si en los años de su mocedad hubiera existido el concepto de Mega Diva, de seguro fuera una.... lástima que la pobre nació por allá por el mil ochocientos, cuando el cable no existía y los televisores para poder ver la novela de las 7:00 p.m., había que prenderlos a las misma 7:00, pero de la mañana. Ji Ji Ji! Nah! es broma, mi tía no es tan vieja, pero me gusta hacerle coro!! Ella anda por los 4tas.
De ella tengo varias historias, pero la que voy a traer a colación tiene que ver con la mayor de sus fobias.
En mi familia, es muy común que un día una de mis queridas tías se levante con el deseo enorme de cocinar para toda la familia.
Así que, inmediatamente se levantan de su sarcófago (oséase, cama) se conectan del bojuco (oséase, teléfono) a llamar a sus hermanas, para proceder a darle la cordial invitación al acto de Jartadera a realizarse en el respectivo bojío.
No quieran ustedes imaginarse la clase de historias que escuchan en mi familia... van desde los típicos moñitos anti-piojos que antes le hacían a una cuando pequeña, hasta los jocosos cuentos de pepito en su más avanzada versión. No hay miembro de la familia que se salve de una soberbia imitación, y los trapitos al sol andan al dos por uno.
Una noche estábamos en PBF (pleno bochinche familiar), y pasada la parte mas importante de la noche (la jartura) procedimos a seguir nuestro güiri-güiri.
Risas van, y risas vienen, tanto así que ni un apagón FullPower nos detuvo. En ese entonces, se usaba la romantica jumiadora (si, si! una lámpara-e-gá)... Tanto fue el foforeo de la noche, que a mi tía fina se le metieron "uno calore" tan fuerte, que tuvo que suspender la tertulia para irse a dar un bañisto. Luego de comunicarnos a todos su agenda bañística, nos dejó al resto de la familia continuando la tertulia.
La tía en aseo y nosotros en coreo.
No pasaron 10 minutos, cuando la chercha fue suspendida por un enorme grito (uno de esos que te salen desde la tripa izquiera mas profunda que puedas tener)... acto seguido, la expectacular figura de mi tía, que venía corriendo-patinando por todo el pasillo de la casa... Si quisiera darles una explicación del asunto, les pintaría el siguiente cuadro... ¿Han visto la momia de Tutankamón? Bueno! imagínensela dando patica a 120 km/h degaritá por toda la casa... Bueh!! ni tanto... La doña venía con una toalla medio mal puesta, desgalillada, mojada, espantada...
Luego de darle 12 brincos y 5 vasitos de agua con azúcar, de haber chequeado el baño con armas en mano, entendimos el asunto.
Una Rana.
Aunque las suposicioes iban desde un ladrón, hasta la aparición del espíritu de La Llorona, o del Padre Sin Cabeza, nadie se sorprendió de que fuera una rana la causante de aquel alboroto, pues la tía le tiene una fobia a los queridos "macos" que ni les cuento.
Pasada la crisis nerviosa y ya vestida, la víctima del supuesto "RANICIDIO" fue entrevistada por el El Equipo de Primer Impacto (compuesto por 5 primos) quienes se dedicaron a hacer las investigaciones de lugar... Las declaraciones fueron las siguientes...:
"Yo me metí al baño, como no me gusta poner la lámpara muy cerca, la puse en la esquina más lejana del baño. Deslizo la cortina (sniff).... Entro a la bañera y abro la ducha... (sniff, sniff)... me mojo... sin darle mente a nada procedo a coger el jabón lavarme (se detiene como quien está sintiendo desgarrarse el corazón).. yo estaba feliz porque el agua fresca me empezó a quitar el calor... tan felíz que no me di cuenta que luego de varios minutos de "sobarme" el jabón por todo el cuerpo, no hacía espumas".
Detiene el relato. Como quien no puede más.
"Ay Freddy! -dice tomándole la mano a mi tío político- Yo inocente, mojo el jabón, y me lo sobo por donde estoy segura que no va a dejar de hacer espuma...y nada!". Respira."Convencida de que algo anda mal, abro la cortina, y con el "supuesto" jabón en mano, acerco la palma a un lugar donde le pueda dar la luz...(Sniff!!! Snifff!!, Sniiiiiffffff). y cuando me fijo bien... es un maco lo que tengo agarrao!!"
En situaciones fuertes, mi familia es muy unida. Esta era demasiado fuerte. Así que muy unidos, como siempre, todos explotamos de la risa.
En cuanto a mi tía, quien no le econtraba gracia su tragedia, quedó con una ligera fustración, tan ligera que desde ese momento: usa jabón líquido para bañarse y no se mete al baño sin antes darle una inspección rigurosa.
Extra:
Cabe destacar que luego del trágico encuentro, le hicimos un modesto funeral al animalito. En el sepelio, descubrimos dos datos interesantes. Era varón, y murió con una sonrisa en su rostro. Mi tía no asistió al evento.
Es una de esas damas que nacieron para ser elegantes, chic & cara... Es más, si en los años de su mocedad hubiera existido el concepto de Mega Diva, de seguro fuera una.... lástima que la pobre nació por allá por el mil ochocientos, cuando el cable no existía y los televisores para poder ver la novela de las 7:00 p.m., había que prenderlos a las misma 7:00, pero de la mañana. Ji Ji Ji! Nah! es broma, mi tía no es tan vieja, pero me gusta hacerle coro!! Ella anda por los 4tas.
De ella tengo varias historias, pero la que voy a traer a colación tiene que ver con la mayor de sus fobias.
En mi familia, es muy común que un día una de mis queridas tías se levante con el deseo enorme de cocinar para toda la familia.
Así que, inmediatamente se levantan de su sarcófago (oséase, cama) se conectan del bojuco (oséase, teléfono) a llamar a sus hermanas, para proceder a darle la cordial invitación al acto de Jartadera a realizarse en el respectivo bojío.
No quieran ustedes imaginarse la clase de historias que escuchan en mi familia... van desde los típicos moñitos anti-piojos que antes le hacían a una cuando pequeña, hasta los jocosos cuentos de pepito en su más avanzada versión. No hay miembro de la familia que se salve de una soberbia imitación, y los trapitos al sol andan al dos por uno.
Una noche estábamos en PBF (pleno bochinche familiar), y pasada la parte mas importante de la noche (la jartura) procedimos a seguir nuestro güiri-güiri.
Risas van, y risas vienen, tanto así que ni un apagón FullPower nos detuvo. En ese entonces, se usaba la romantica jumiadora (si, si! una lámpara-e-gá)... Tanto fue el foforeo de la noche, que a mi tía fina se le metieron "uno calore" tan fuerte, que tuvo que suspender la tertulia para irse a dar un bañisto. Luego de comunicarnos a todos su agenda bañística, nos dejó al resto de la familia continuando la tertulia.
La tía en aseo y nosotros en coreo.
No pasaron 10 minutos, cuando la chercha fue suspendida por un enorme grito (uno de esos que te salen desde la tripa izquiera mas profunda que puedas tener)... acto seguido, la expectacular figura de mi tía, que venía corriendo-patinando por todo el pasillo de la casa... Si quisiera darles una explicación del asunto, les pintaría el siguiente cuadro... ¿Han visto la momia de Tutankamón? Bueno! imagínensela dando patica a 120 km/h degaritá por toda la casa... Bueh!! ni tanto... La doña venía con una toalla medio mal puesta, desgalillada, mojada, espantada...
Luego de darle 12 brincos y 5 vasitos de agua con azúcar, de haber chequeado el baño con armas en mano, entendimos el asunto.
Una Rana.
Aunque las suposicioes iban desde un ladrón, hasta la aparición del espíritu de La Llorona, o del Padre Sin Cabeza, nadie se sorprendió de que fuera una rana la causante de aquel alboroto, pues la tía le tiene una fobia a los queridos "macos" que ni les cuento.
Pasada la crisis nerviosa y ya vestida, la víctima del supuesto "RANICIDIO" fue entrevistada por el El Equipo de Primer Impacto (compuesto por 5 primos) quienes se dedicaron a hacer las investigaciones de lugar... Las declaraciones fueron las siguientes...:
"Yo me metí al baño, como no me gusta poner la lámpara muy cerca, la puse en la esquina más lejana del baño. Deslizo la cortina (sniff).... Entro a la bañera y abro la ducha... (sniff, sniff)... me mojo... sin darle mente a nada procedo a coger el jabón lavarme (se detiene como quien está sintiendo desgarrarse el corazón).. yo estaba feliz porque el agua fresca me empezó a quitar el calor... tan felíz que no me di cuenta que luego de varios minutos de "sobarme" el jabón por todo el cuerpo, no hacía espumas".
Detiene el relato. Como quien no puede más.
"Ay Freddy! -dice tomándole la mano a mi tío político- Yo inocente, mojo el jabón, y me lo sobo por donde estoy segura que no va a dejar de hacer espuma...y nada!". Respira."Convencida de que algo anda mal, abro la cortina, y con el "supuesto" jabón en mano, acerco la palma a un lugar donde le pueda dar la luz...(Sniff!!! Snifff!!, Sniiiiiffffff). y cuando me fijo bien... es un maco lo que tengo agarrao!!"
En situaciones fuertes, mi familia es muy unida. Esta era demasiado fuerte. Así que muy unidos, como siempre, todos explotamos de la risa.
En cuanto a mi tía, quien no le econtraba gracia su tragedia, quedó con una ligera fustración, tan ligera que desde ese momento: usa jabón líquido para bañarse y no se mete al baño sin antes darle una inspección rigurosa.
Extra:
Cabe destacar que luego del trágico encuentro, le hicimos un modesto funeral al animalito. En el sepelio, descubrimos dos datos interesantes. Era varón, y murió con una sonrisa en su rostro. Mi tía no asistió al evento.